Y ayer... nos quedamos sin Gmail.

Segundo martes negro para Gmail en seis meses. El correo electrónico de Google dejó colgados a millones de usuarios de todo el mundo durante la tarde de ayer 1 de septiembre.

Los microblogs de Twitter ardían con los comentarios de internautas que intentaban averiguar por qué no podían acceder al servicio desde la web. Horas después, Google informaba a través de su blog que el problema había surgido durante una actualización rutinaria de los servidores, que provocó una sobrecarga en cadena de los routers.

La compañía asegura que está adoptando medidas técnicas para evitar más problemas en el futuro, puesto que ya en febrero se produjo otra caída del servicio durante tres horas. Ninguna tecnología es infalible y Gmail, un servicio gratuito para particulares, no es el primer correo electrónico vía web que se cae, pero la acumulación de fallos en tan pocos meses levanta polémica.

¿Qué pasa con las empresas que sí pagan por tener este correo ? El fallo de servicios como Gmail eleva el tono del debate alrededor de lo que se bautizado como cloud computing o informática en la nube, que propone que las aplicaciones residan en Internet en vez de localmente en ordenadores de particulares o de empresas.

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