Hoy se cumplen 56 años de la caida de Arbenz

Jacobo Arbenz Guzmán, presidente de Guatemala, elegido democráticamente, fue derrocado por un golpe de Estado orquestado y financiado por la CIA, que lo sustituyó por una brutal dictadura militar. La United Fruit Company -empresa en la que tenían intereses personales el secretario de Estado del gobierno estadunidense, John Foster Dulles, y su hermano Allen, entonces director de la CIA- y los bancos colaboraron con la CIA para proteger sus intereses en el país convenciendo a la administración estadounidense de que Arbenz era un comunista, o por lo menos socialista. La operación tuvo un nombre elocuente: Operación Éxito.

El presidente Arbenz había nacionalizado 390 mil hectáreas de la empresa, para iniciar la única reforma agraria que ha tenido Guatemala en su historia. Arbenz dimitió el 27 de junio de 1954 y tuvo que partir al exilio.

Fue la primera intervención directa de la CIA en América Latina. Entre sus consecuencias, se cuentan al menos 200 mil indígenas y muchos no indígenas asesinados en 30 años de guerra civil, una soberanía nacional hipotecada, y ausencia de democracia, vida civil y reconocimiento a los derechos básicos de la población mayoritaria.

Biografia de Jacobo Arbenz Guzman. Jacobo Árbenz Guzmán nació en la ciudad de Quetzaltenango, en 1913. Sus padres fueron Jacobo Árbenz, un inmigrante suizo alemán y Octavia Guzmán, guatemalteca. Su padre llegó a Guatemala en el año 1901, tenía un negocio de farmacia en la Ciudad de Quezaltenango. Cuando el negocio se vino abajo, su padre trabajó de administrador de una pequeña finca, propiedad de un inmigrante alemán que residía en la zona.

Jacobo estudió la secundaria en Quetzaltenango, en el colegio de María Bennett de Rölz. Luego se inscribió en la Escuela Politécnica en el año de 1932. Sus maestros y compañeros lo describían como un "estudiante excepcional" llegando a ser abanderado de su escuela. Ocupó el puesto de sargento primero de la Compañía de Caballeros Cadetes, el cual era un gran honor y entre los años de 1924 y 1944 solo seis cadetes habían alcanzado obtener.

En el año de 1937, después de haberse graduado, fue llamado para servir en la Escuela Politécnica como Instructor. En cuanto a sus oficios como oficial del Ejército, se desempeñó mayormente en el Fuerte de San José de Buena Vista, en la Ciudad capital y en San Juan, Sacatepéquez. Allí conoció las duras condiciones de vida de la población indígena y las formas en las cuales operaba el trabajo forzoso, siendo los indígenas los sometidos. No solo le tocó cuidar cuadrillas de indígenas destinadas al trabajo forzoso en algunas fincas, sino también el cuidado de presos políticos dedicados también a este tipo de trabajos.

Fue en 1938 cuando conoció a María Vilanova, una salvadoreña perteneciente a la aristocracia. Un año más tarde, teniendo él 26 y ella 24 años de edad, contraen matrimonio, en oposición de los padres de la novia, pues estos pensaban que el joven no le podría dar la misma calidad de vida que otros podrían.

En 1943, Árbenz ascendió al grado de Capitán y comandó la Compañía de Caballeros Cadetes. Era entonces un oficial distinguido, le describían como un líder. Árbenz actuó como triunviro de la Junta de Gobierno y después como Ministro de la Defensa aparte de haber sido Presidente de Guatemala.

Árbenz tuvo tres hijos, Arabella, Leonora y Jacobo. Arabella comenzó una carrera de actriz de cine, pero se suicidó en Bogotá. Jacobo Árbenz sufrió un prolongado destierro. Murió en la Ciudad de México. Sus restos regresaron a la ciudad de Guatemala el 19 de octubre de 1995, durante el gobierno de Ramiro de León Carpio.

Después de la Revolución de Octubre de 1944, el derrocamiento del dictador Jorge Ubico y su sucesor Federico Ponce Vaides, el Capitán Jacobo Árbenz Guzmán, Jorge Toriello y el Mayor Francisco Javier Arana formaron la Junta de Gobierno.

La junta legisló por medio de decretos que pretendían una modernización del Estado. Una de las cosas más importantes en el ámbito jurídico y político que realizaron fue la convocatoria a una Asamblea para que elaborara una nueva Constitución, para lo que se realizaron elecciones libres.

La nueva Constitución fue terminada en 1945 y se considera una de las constituciones más avanzadas y democráticas que ha tenido Guatemala. Dicha Carta Magna sancionó varias cosas muy importantes:

La separación de los poderes dentro del Estado
La autonomía de la Universidad de San Carlos de Guatemala
El fin del trabajo forzoso y de la prisión por deuda
El reconocimiento de la mujer como ciudadana
La otorgación del derecho de voto a la mujer, la mujer analfabeta no podía votar.
El reconocimiento de las garantías constitucionales.
El triunvirato convocó a elecciones para elegir Presidente de la República. Las elecciones se llevaron a cabo en diciembre de 1944, ganando el Doctor Juan José Arévalo.

Árbenz asumió la presidencia el 15 de marzo de 1951, pronunciando dicho discurso:
"Nuestro gobierno se propone iniciar el camino del desarrollo económico de Guatemala, tendiendo hacia los tres objetivos fundamentales siguientes: convertir nuestro país de una nación dependiente y de economía semicolonial en un país económicamente independiente; convertir a Guatemala de país atrasado y de economía predominantemente semifeudal en un país moderno y capitalista; y hacer que esta transformación se lleve a cabo en forma que traiga consigo la mayor elevación posible del nivel de vida de las grandes masas del pueblo".

Este discurso se puede resumir en sus acciones que fueron:

La construcción de la hidroeléctrica de Jurún-Marinalá, en Escuintla.
Construcción de la Carretera al Atlántico.
Construcción del puerto de Santo Tomás, bajo el nombre de Matías de Gálvez.
Pero la mayor meta de su gobierno era la reforma agraria (Decreto 900). Con ella se pretendía evitar que hubiera una relación de latifundio-minifundio. La mayoría de la población apoyaba la idea, menos los grandes terratenientes y los empresarios, sobre todo la United Fruit Company, que poseía una gran cantidad de tierras en Guatemala, era la bananera del país que se encargaba de exportar. La Iglesia Católica, a su vez, se opuso a dicha reforma.

Todo esto se lograría al expropiar tierras ociosas de grandes latifundistas para poder darlas en usufructo a quienes no las tuvieran. Dicho procedimiento se lograba por medio de los Comités Agrarios Locales, los cuales recibían denuncias de tierras en estado ocioso, que pasaban a los Comités Departamentales y finalmente al Departamento Agrario Nacional. La reforma pretendía permitir a los campesinos tener tierras para trabajarlas y darles la oportunidad de tener más ingresos. La ley trajo consigo muchos abusos, tales como la invasión violenta de las tierras.

También se ejerció ciertas presiones sobre las compañías multinacionales, a efecto de incrementar los ingresos al fisco. Su lucha principal fue en contra de los intereses norteamericanos, ya que los monopolios de la United Fruit Company, la IRCA y la Bond Share eran manejados por importantes personajes norteamericanos; costándole esto su derrocamiento.

Pero lo escandaloso es que todos los miembros del gobierno norteamericano y de la CIA que decidieron que era "comunista" estaban ligados económicamente en forma directa a la United Fruit Co., lo que en cualquier litigio se llama conflicto de intereses grave. Nadie investigo la que el Director de la CIA, Allen Dulles (abogado de la United Fruit Co) afirmo que Arbenz era "comunista". La United Fruit era de las mismas familias que dirigían la CIA en esos momentos. Además la relación con la Mafia empieza a ser clara desde este golpe, ya que brinda un patio trasero. La relación de Carlos Marcello con agentes CIA como David Atlee Phillips, Howard Hunt y obviamente, Theodore Shackley se perfila en este periodo de la historia.

El presidente los Estados Unidos Dwight Eisenhower considera un atropello que el gobierno de Guatemala se tome en serio los libros de contabilidad de la United Fruit. Arbenz pretende pagar, como indemnización, el valor que la propia empresa había atribuido a sus tierras.[1] John Foster Dulles, Secretario de Estado, exige veinticinco veces más.[2] Jacobo Arbenz, acusado de conspiración comunista, no se inspira en Lenin sino en Abraham Lincoln. Su reforma agraria, que se propone modernizar el capitalismo en Guatemala, es más moderada que las leyes rurales norteamericanas de hace casi un siglo.

El 19 de febrero de 1954, la CIA comienza la Operación WASHTUB, un plan para plantar armas soviéticas falsas en Nicaragua que demostrarían los nexos de Guatemala a Moscú.

En mayo de 1954, armas checoslovacas arriban secretamente a Guatemala a bordo del barco sueco Alfhem. El manifiesto del buque esta falseado asimismo como su carga. Estados Unidos toma esto como prueba irrefutable de los nexos de Arbenz con los soviéticos. Los checoslovacos suministraron un arsenal de armas nazis de la Segunda Guerra mundial, por un pago efectivo hecho por la CIA.

El presidente estadounidense Eisenhower, citando la posibilidad del comunismo, se enfrentó a Árbenz. Ésta fue durante la guerra fría la excusa estadounidense para provocar golpes militares en Latinoamérica. El gobierno de Árbenz denunció el complot internacional para quitarlo del poder. Decretó entonces la suspensión de las garantías constitucionales y comenzó una persecución a los opositores del gobierno.

Con el apoyo de los Estados Unidos, el Teniente Coronel guatemalteco Carlos Castillo Armas invadió su propio país con tropas pertrechadas por Estados Unidos. La invasión fue respaldada por cuatro aviones norteamericanos que ganaron la guerra psicológicamente. Árbenz no contó con el apoyo del ejército, por el hecho de que los había marginado co-gobernado y siendo influenciado por el Partido Guatemalteco del Trabajo PGT (Comunista).

Toda esta operación llegó a su fin cuando la noche del 27 de junio de 1954, Arbenz fue obligado a renunciar a la presidencia y a exiliarse.

Un testimonio de los días de la renuncia de Árbenz y de su asilo en la Embajada de México, quedó registrado en la novela "Hombres con Alas de Cera" de Óscar René Cruz Oliva.

...Ellos usaron el pretexto del anticomunismo ... La verdad es muy diferente. La verdad se encuentra en los intereses comerciales de la United Fruit Company y otros monopolios que han invertido dinero en latinoamérica y temen que el ejemplo de Guatemala podría ser seguido por otros países latinoamericanos ... Yo fui elegido por la mayoría de la población de Guatemala, pero he tenido que lidiar con condiciones difíciles. La verdad es que la soberanía de un pueblo no puede ser defendida sin los materiales económicos necesarios .... Asumí la Presidencia con gran fe en el sistema democrático, en la libertad y en la posibilidad de lograr mejoras económicas para Guatemala. Continuo creyendo que mi programa es justo. Tengo fe en que no he violado las libertades democráticas, la libertad de Guatemala o cualquier producto en el que esté basado el futuro de la humanidad.

Jacobo Arbenz, en un discurso con posterioridad a ser depuesto como líder de Guatemala en 1954.



Maria Vilanova Castro de Arbenz, amiga, esposa y consejera. Como esposa de Jacobo Arbenz (14 de septiembre de 1913 – 27 de enero de 1971), María Vilanova fue más que una amiga y confidente del presidente. Estudiando la relación que los unió, es posible encontrar un vínculo íntimo complejo, benéfico ya que la personalidad de Vilanova influyó positivamente en Jacobo Arbenz, y al mismo tiempo nocivo, pues el alejamiento entre ambos terminó por afectar definitivamente la estabilidad de su esposo.

María Vilanova Castro era hija de José Antonio Vilanova Kreitz, lo que la hacía parte de la oligarquía salvadoreña, los catorcitos. De hecho, su padre estuvo involucrado en las masacres de 1932, donde miles de indígenas y campesinos perdieron sus vidas a manos de los militares al servicio de los grandes terratenientes, hecho que marcó la personalidad de María Vilanova. Ella fue educada con todas las oportunidades que brinda la élite económica, hizo estudios a nivel internacional en otro idioma, y creció desarrollando el egocentrismo típico de su clase social. Sin embargo llegó a chocar con su padre, especialmente por asuntos ideológicos.

La posibilidad de escapar de la tutela paterna y continuar reproduciendo la conducta de la oligarquía salvadoreña apareció en un viaje que hizo a Guatemala para visitar familiares maternos. En la famosa Feria de las Flores en honor del dictador Jorge Ubico, Vilanova conoció a Arbenz. El flechazo fue mutuo, asegura Vilanova, aunque no logró comprender la situación de su futuro esposo. Vilanova siempre fue descrita como una mujer atractiva, elegante e inteligente, lo que se comprueba al ver sus fotografías y al leer y escuchar sus comentarios.

Además, poseía una personalidad absorvente, facilidad de palabra y un amplio bagaje cultural. Arbenz, por otro lado, sufría por la reciente muerte de su padre, quien se había suicidado sólo unos días antes de conocer a Vilanova. Ya juntos, María se mantendría al lado de Arbenz en momentos difíciles como la muerte de su hermana y el regreso a Quetzaltenango de su madre, Olivia Guzmán. Arbenz fue capaz de sobrellevar y reprimir su depresión gracias a la personalidad de Vilanova.

El romance, descrito por Vilanova como el de Romeo y Julieta o el de Pericles y Aspasia, llegó a un punto de crisis en Junio de 1954. El alejamiento de Vilanova promovió la debacle emocional de Arbenz. Y su inusitada y repentina renuncia sigue siendo objeto de estudio. Después de todo, varios historiadores han demostrado que el grupo mercenario de Castillo Armas nunca presentó un peligro real, y que Arbenz incluso tenía un espía infiltrado que le informaba sobre el más mínimo detalle sobre los avances militares mercenarios. Al mismo tiempo, agentes de la CIA en Guatemala habían anunciado la ineficacia de sus tácticas y aceptaban la imposibilidad de derrotar a Arbenz.

Después de la renuncia de Arbenz, la relación decayó mucho y pocas veces la pareja se volvió a encontrar en las siguientes dos décadas. Vilanova mostraba mayor interés en cuidar sus negocios en El Salvador que de su relación con Arbenz. Curiosamente, antes de junio de 1954, los negocios eran algo de lo que ella se suponía debía estar relegada, de acuerdo con sus propias palabras. De hecho, su hermano era quien siempre se había hecho cargo de esos asuntos. La separación llegó hasta el punto en que Vilanova se enteró de que su esposo había muerto en México a través de la televisión estando en El Salvador, ya que la comunicación entre ambos no existía.

Los últimos años de Vilanova acrecentaron la idea de esa ruptura, y su interés se enfocó en proteger su imagen. Vilanova se mudó a Costa Rica con sus hijos, a donde fue Piero Gleijeses como parte de su investigación. Gleijeses escribe que encontró cartas personales entre Arbenz y Vilanova que desafortunadamente no pudo publicar ya que María no lo autorizó. Luego, en sus memorias, Vilanova acusa a Gleijeses de abusar de su confianza, y se defiende contra la aseveración del autor según la cual Vilanova había sido comunista. También en sus memorias insinúa que la razón de la renuncia de Arbenz se debió a que el ejército de los Estados Unidos estaba preparando una invasión militar contra de Guatemala. Esto lo menciona después de asegurar que nadie apoyó al gobierno de Arbenz durante la crisis, y prácticamente acusa a toda Guatemala de pasividad y complicidad con el intento de derrocar el sistema democrático. En cambio, no hace ningún comentario contra el argumento planteado por Manuel Pellecer inculpándola de traicionar a Arbenz.

Con su muerte, Vilanova se lleva el secreto de los sucesos de Julio de 1954. Jacobo Arbenz nunca publicó nada al respecto, y Manuel Fortuny no fue claro sobre lo que pasó

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